El trabajo tradicional ha sufrido un cambio radical con la
informatización de muchos trabajos rutinarios, pero, a la vez, el
trabajo se ha especializado: requiere estar la mayor parte de la
jornada ante una pantalla de ordenador y a la vez una necesidad
mantenida de elevados niveles de atención y decisión, la
importancia que pueden tener sus errores, y el elevado ritmo de
trabajo. En apariencia, dichos trabajos parecen cómodos y
descansados, lo cual contrasta con las molestias y el cansancio
que manifiestan quienes los desempeñan.
La fatiga mental aparece cuando es necesario
mantener durante largo tiempo un alto nivel de atención para
seleccionar las respuestas adecuadas a las demandas de trabajo.
Esta fatiga se puede considerar normal cuando el descanso (sueño,
pausas, etc.) permite una adecuada recuperación. Pero puede
ocurrir que la carga del trabajo sea continua, hasta tal punto que
la persona no sea capaz de recuperar su ritmo habitual. Entonces,
puede aparecer la denominada fatiga crónica que ocurre cuando se
va repitiendo un nivel de actividad o de atención elevada, de tal
manera que los descansos no son suficientes.
SI EL TRABAJO ES
PREDOMINANTEMENTE MUSCULAR SE HABLA DE "CARGA
FÍSICA", SI, POR EL CONTRARIO IMPLICA UN MAYOR
ESFUERZO INTELECTUAL HABLAREMOS DE "CARGA MENTAL".
Se define la fatiga mental como la alteración
temporal (disminución) de la eficiencia funcional mental y
física es un trastorno neurológico que se presenta, en una
primera fase, antes de la situación de estrés.
Con el fin de prevenir la aparición de la
fatiga mental en la organización de un puesto de trabajo se deben
tener en cuenta los siguientes factores:
- Cantidad de información recibida.
- Ritmo de trabajo normal para una persona
formada y adiestrada.
- Cualidad de la información recibida: Tipos
de señales.
- Ritmo individual de trabajo.
- Distribución de pausas.
- Confort ambiental del puesto
La fatiga tiene relación directa con la
motivación y con el absentismo laboral, por un lado la relación
entre la sensación de fatiga y la motivación en el trabajo es de
tipo inverso, de manera que la realización de una tarea con
escasa motivación por parte de la persona se acompaña de una
pronta aparición de síntomas de fatiga. Sin embargo, cuando la
motivación es alta puede no sentirse fatiga hasta que ésta
alcance un nivel muy elevado (cercano al agotamiento).
En estados de fatiga mental, las persona puede
referir cansancio, dolores de cabeza, molestias digestivas, etc. y
las ausencias de corta duración se deben a una necesidad del
propio cuerpo para descansar; sin embargo, esta forma de
recuperación sólo será efectiva durante un período breve de
tiempo, siempre que las condiciones que fomentan la aparición de
la fatiga se mantengan sin cambios.
Prevención de la fatiga
mental
En el mundo laboral, los problemas de fatiga
mental deben abordarse desde el estudio de todas las condiciones
del trabajo, de las exigencias del mismo sobre la persona y de los
recursos de ésta para dar respuesta a tales demandas en tales
condiciones. La prevención de la fatiga debe empezar desde el
diseño de las condiciones de trabajo y la definición de los
puestos de trabajo.
La mejora de las condiciones de trabajo debe
apoyarse en:
El estudio de las condiciones ambientales
(iluminación, ruido, calidad del aire, condiciones
termohigrométricas).
Los elementos que configuran el equipamiento
del puesto (mobiliario, útiles y herramientas de trabajo,
incluida la información y documentación que se maneja y el tipo
de soporte de esta información).
Las exigencias de tratamiento de las
informaciones.
La distribución del tiempo de trabajo
(jornadas y horarios).
Estrategias individuales
para afrontar y para prevenir la fatiga
Ante la sensación de fatiga se suelen
desarrollar algunas estrategias de afrontamiento individuales que
permiten cierta continuidad de la actividad laboral, mientras el
descanso no es posible, por ejemplo, se hace más lento el ritmo
de trabajo, se realizan comprobaciones del trabajo con mayor
detalle de lo normal, se utiliza mayor número de recordatorios
externos para ayudar a la memoria (aligerando su carga) y se
evitan las tareas más críticas (si pueden posponerse9.
Pero estas estrategias pueden fracasar cuando
la presión de tiempo es importante y no se dispone de recursos
materiales y humanos que funcionen como puntos de apoyo.
La contribución personal de más éxito para
afrontar la fatiga consiste en su prevención mediante el
fortalecimiento de la propia capacidad de resistencia a la misma.
Cada persona tiene una capacidad de resistencia
a la fatiga que se ve modulada por sus características personales
(por ejemplo, la edad) y por otros factores como:
Los hábitos de alimentación, de descanso y de
ejercicio.
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Medidas Preventivas para Disminuir la Fatiga Mental |
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NIVEL DEL
PROCESO DE CONCEPCION |
EFECTOS
de la
Fatiga |
CARGA
de
Monotonía |
TRABAJO
MENTAL
Saturación |
|
PUESTO DE
TRABAJO |
Concretar el trabajo y evitar el trabajo simultáneo. |
Fijación de tareas y variación en tareas de atención
sostenida |
Prever los objetivos intermedios, enriquecimiento de
las tareas. |
|
MEDIOS DE
TRABAJO |
Ausencia de ambigüedad en la presentación de la
información. |
Evitar que el ritmo lo marque la máquina Operador
marca el ritmo. |
Prever que la tarea pueda ser realizada de manera
individualizada. |
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ENTORNO DE
TRABAJO |
Iluminación correcta |
Temperatura ambiente cromático |
Evitar condiciones del entorno uniformadas |
|
ORGANIZACIÓN |
Evitar presión sobre objetivos |
Rotación de tareas Evitar aislamiento |
Enriquecimiento de las tareas |
|
ORGANIZACIÓN
DEL TIEMPO |
Pausas. Alternar con trabajo no mental |
Pausas. Alternar con trabajo no mental. |
Pausas. Alternar con trabajo no mental
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Recomendaciones Generales
LAS ACCIONES QUE SE
DEBEN LLEVAR A CABO A TAL FIN, SON:
- Diseñar las tareas de tal forma que asegure que la
información se percibe claramente y se entiende de manera
clara y fácil.
- Organizar su trabajo de forma que alterne sus tareas con
otras que impliquen una menor carga mental, permitiendo así
la recuperación del organismo.
- Establecer pausas cortas y frecuentes. Es recomendable
realizar pausas de entre diez y quince minutos para cada hora
y media o dos horas de trabajo para que las pausas sean
realmente efectivas deben permitir desconectar de los temas
del trabajo y que la persona pueda apartarse físicamente del
puesto de trabajo, cambiando el foco de atención.
- Comprobar que las condiciones físicas de su puesto son
adecuadas mejora de las condiciones de trabajo debe apoyarse
en el estudio de las condiciones ambientales.
- Procurar que las tareas más difíciles se correspondan
con las horas de mayor rendimiento (posiblemente primeras
horas de la mañana).
- Las tareas más repetitivas o sencillas deberían dejarse
para las horas de menor rendimiento (últimas horas de la
mañana, después de comer...).
- Aprovechar a fondo el tiempo libre, tratando de mantener
su mente alejada de las preocupaciones laborales, de manera
que suponga un verdadero descanso mental.
Actuando sobre estos factores, adquiriendo y
manteniendo hábitos saludables: una alimentación sana, la
práctica regular de ejercicio físico moderado y un buen
patrón de descanso se influye positivamente no sólo en la
propia salud, sino también en la capacidad de resistencia a la
fatiga.
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