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Información de la AEDS |
DECLARACION DE MADRID SOBRE RECOMENDACIONES RELATIVAS A "MEDICOS, ETICA Y TORTURA"
Madrid, noviembre de 1989
Tras haber considerado las recomendaciones de la reunión internacional celebrada en Copenhague, el
23 de agosto de 1986, sobre médicos, ética y tortura, la Asamblea Plenaria del
Comité Permanente de Médicos de la CE, reunida en Madrid, el 24 y 25 de noviembre de 1989, ha estudiado los problemas que encuentran los médicos y las organizaciones de la
profesión médica en los países donde se practica o se ha practicado la tortura.
La Asamblea Plenaria del Comité Permanente de Médicos de la CEE acuerda:
Instar a todas las asociaciones nacionales que no lo hayan hecho, a que ratifiquen, publiquen y apliquen la Declaración de Tokyo (Normas directivas para Médicos con respecto a la Tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, o castigos impuestos sobre personas detenidas o encarceladas) adoptada por la AMM en 1975,que constituye la postura definitiva de la profesión médica en esta materia.
Instar a la inclusión e integración en el curriculum de los estudios médicos de toda información relativa a la existencia de la tortura, aportando asimismo una información sobre la responsabilidad ética y las reglamentaciones que unen al médico y a aquellas a las cuales él se pueda referir mientras esté sometido a presiones para forzarle a actuar de forma contraria a los principios superiores de la ética de la profesión médica.
Que todos los gobiernos que no lo hayan hecho aún ratifiquen y apliquen la declaración de las Naciones Unidas de 1982, así como las otras declaraciones internacionales que traten el mismo tema.
Que todos los organismos médicos, científicos y profesionales, así como la profesión médica, deberán incorporar en todos los países los principios de la Declaración de Tokyo en sus estatutos y otros documentos relevantes, incluyendo el principio según el cual un médico no debe jamás participar -directa o indirectamente e incluso con su sola presencia- en un proceso o admitir un procedimiento de cualquier naturaleza que esté dirigido a violar la integridad fisica o mental o la dignidad humana de una persona.
Que se establezca un sistema internacional de vigilancia de las infracciones en materia de ética respecto a la profesión, publicando toda información sobre la tortura e insistiendo en que se tomen medidas de educación parecidas para el conjunto de las profesiones de la salud, asi como para el personal militar y policial, y que
finalmente se fomente la investigación contra la tortura y en favor del tratamiento de sus victimas.
Que por parte de la profesión, deberá aportarse una ayuda a escala internacional a todos los colegas que luchan para impedir que sean implicados los médicos en tales procedimientos y para suscitar una protesta a nivel internacional contra aquellos que se esfuercen en impedir a la profesión el mantenimiento de los principios de la ética médica.